Las Empresas Transnacionales y El Desafío Americano

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Por Daniel O. Tambone

Lic. en Economía

Hacia fines de la década del 60 del siglo pasado, más precisamente en 1967, el francés Jean Jaques Servan-Schreiber, fundador y director del influyente periódico L´Express de París, publicó un famoso ensayo: El Desafío Americano; en el cual alertaba a los europeos de una ola de dominación del país emergente como potencia hegemónica mundial, la Unión de Estados Americanos (USA) sobre el continente europeo. A nuestros fines actuales, es importante recordar este trabajo de JJSS para iniciar el estudio de empresas transnacionales y su importancia en el diseño de la actividad económica a nivel mundial. 

El avance del desarrollo tecnológico americano, resultado de una fuerte financiación en conjunto entre el Estado y las empresas, le daba a los Estados Unidos una gran ventaja ante una Europa que persistía en mantener los esfuerzos independientes de cada país en esta materia. Por eso, luego de la reconstrucción post bélica de Europa, a través de Inversiones Directas, las Empresas Transnacionales americanas ocuparon posiciones de liderazgo en sectores de tecnologías avanzadas, con veloz ritmo de innovación y elevado coeficiente de crecimiento.

Servan-Schreiber destacaba que 

la trilogía Estado, empresas y universidades constituía el trípode sobre el que se apoyaba el avance arrollador de los norteamericanos sobre el continente europeo en materia economía y de tecnología dominantes y sobre una cultura que, al no encontrar los caminos adecuados para combinar y compartir esfuerzos para realizar los cambios educativos, los esfuerzos de innovación en producción y bienes, tendría que resignarse a su subordinación respecto de la potencia hegemónica mundial.

A lo largo del libro, donde se utilizan distintos ejemplos para apoyar la hipótesis del retraso relativo europeo, se desprende varias observaciones relacionadas a las E.T., las que se situaron dentro del espacio europeo en forma de Inversiones extranjeras directas (IED), que deben ser destacadas:

1.- La empresa transnacional es el agente que motoriza la etapa de la post industrialización.

2.- La empresa transnacional en alianza con el Estado y las universidades impulsan el progreso técnico, a través de la investigación científica y la adaptación tecnológica.

3.- El país que cuente con mayor cantidad de empresas transnacionales en su territorio (empresas matrices) será quien ejerza la hegemonía económica y, por tanto, cultural a nivel mundial. USA era ese país hasta ese momento.

4.- La empresa transnacional es un agente internacional moderno con capacidad de planificar, incorporar innovaciones y, a diferencia de los Estados Nacionales, a deslocalizarse (poder pasar de un lugar a otro del planeta). 

5.- Las E.T. cuentan con una manejo gerencial y financiero moderno, lo que permite ampliar las fuentes de financiamiento para su expansión.

J.J. Servan-Schreiber describe que la estructura industrial de USA se caracteriza por la concentración empresaria (grandes empresas y pool de grandes empresas), mientras que en Europa se verifica el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, las cuales son de carácter tradicional e incapaces de confrontarse a la competencia externa. Para este pensador, el objeto fundamental de la Política Económica es el progreso técnico, del cual se derivará el crecimiento.

Además, en la etapa postindustrial, los factores de expansión tecnológica ya no consisten en el aumento del capital y del recurso laboral, sino del “avance de la educación general” y de la “innovación tecnológica”. La expansión no depende ya de la cantidad de mano de obra disponible, sino del crecimiento de la productividad. El progreso tecnológico genera beneficios extraordinarios, motivo por el cual la innovación constituye la fuente principal de beneficios. A corto plazo, la inversión directa extranjera ahorra los costos de la investigación; pero a la larga, priva la posibilidad de una expansión rápida, obligando a gasta crecientes sumas en patentes y licencias, sin contar los montos crecientes de dividendos repatriados. En síntesis, los elementos inmateriales son ahora mucho más importantes, para el crecimiento, que los factores productivos tradicionales.

Servan-Schreiber ubicaba el retraso relativo europeo frente a USA en la debilidad relativa del Viejo Continente en, primero, menor inversión en investigación y de ciencias; segundo, en retraso en inversión en capital humano y, en tercer lugar, en materia de métodos modernos de gestión. 

En síntesis, la empresa transnacional (E.T.) es el resultado del proceso de concentración y fusión que se dio en USA como una etapa del desarrollo capitalista; en vez que, en Europa, constituyó un proceso defensivo ante la inserción de las empresas americanas, en forma de inversiones directas (ID). En este proceso, las ET constituyeron el factor fundamental, convirtiéndose en el agente más dinámico del proceso de producción y circulación de bienes en el ámbito internacional.

     

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